29 de junio de 2024
Solo el penitente pasará...
La banda sonora es fascinante e inmersiva desde un primer momento. La música de Albero crea un ambiente que recuerda sensaciones al “Firelink Shrine” en Dark Souls pero basado en el sur de España.
Las escenas animadas son inquietantes pero muy interesantes y elaboradas. Creo que aportan mucho a la ambientación del juego.
Las voces en castellano me han gustado mucho, mezclando el acento andaluz con un castellano genérico.
Una interpretación del folclore religioso español muy interesante. Simbología como los “Prie Dieu” siendo punto de descanso y reaparición, las cuentas del rosario mejorando nuestro personaje o el fervor permitiendo usar plegarias o rezos se integran de manera magistral en las mecánicas troncales del juego.
Jefes interesantes y con mecánicas muy diferentes. Hay jefes opcionales si no eres completista.
La dificultad de algunas zonas y especialmente de algunos jefes opcionales es alta, pero en su justa medida ya que no llega a ser frustrante. En poco tiempo encuentras las debilidades y mejoras tu destreza para poder derrotarlos.
Las diferentes mecánicas y power-ups son espectaculares, hay gran variedad de objetos y posibilidades para personalizar el control y las habilidades de nuestro personaje.
Un montón de secretos y coleccionables. Cada objeto está ligado a historias del lore, muy al estilo de los objetos en los Souls.
Al interactuar con algunos NPCs hay que salir y entrar de la escena para ver su nuevo estado.
Echo de menos un botón para correr y hacer el movimiento más rápido (aunque más adelante se consigue un objeto del rosario para acelerar esto).
Hay una sala en la que da la sensación que podemos hacer algo, que hay un secreto, pero realmente solo es posible en modo NG+.